lunes, 26 de marzo de 2012
Una amiga muy ocupada
Les cuento una adivinanza:
“Una señora, muy aseñorada, siempre va en coche, y siempre esta mojada”.
¡A ver, a ver si adivinan!
¿Se animan a descubrirla?... Piensen , piensen... Es charlatana, musculosa, la última parte de su nombre es “gua”, y no es agua, aunque esta húmeda como si estuviera en ella.
Como estimo que ya lo saben, les presento a mi querida amiga: la lengua.
Ella forma una pareja inseparable con el paladar “Palatoso”, pero hoy no voy a hablar de él, sino de mi amiga la lengua.
Esta gordita se ocupa de varios asuntos importantes.
Uno de ellos es la degustación. ¡Qué placer! Tiene en su lomo unos botones que son detectives infalibles para reconocer quién va a entrar al estómago. Se llaman “papilas gustativas” y detectan los sabores salados, dulces, amargos y ácidos. (Pronto agregaré un dibujo de la lengua)
Además, tiene mucha fuerza porque está hecha de músculos pequeños unidos. A veces hace tanta fuerza que va empujando a su posición a algún diente incisivo que apareció fuera de lugar. Es muy ordenada y no soporta que le ocupen su espacio. Otras veces, a viejitos que hace mucho que no tienen sus dientes originales de fábrica, les sucede que cuando les hacen una hermosa dentadura, esta no es aceptada por nuestra amiga la lengua. Ella se acostumbra a extenderse más allá de su lugar, entonces va empujando a los dientes intrusos. Y, es así que el pobre viejito tiene que luchar para que la señora lengua se adapte.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario